Lo dejamos para la otra




Intentaba disimular sus nervios, cambiaba su peso de un pie a otro mientras revisaba su teléfono, esa mañana tuvo mala suerte y ningún obstáculo se le cruzó, llegó diez minutos antes de la hora pactada. Miraba de reojo hacia las escaleras y a la avenida. Frotaba sus manos en su pantalón intentando secar el sudor. Emoción, nervios, miedo, excitación, su rostro era una deliciosa mezcla de sensaciones. Pasaba de una a otra en segundos.

Dejé que transcurrieran esos 8 minutos lentos y exasperantes. Se veía bastante bien con sus pantalones de mezclilla, un poco entallados, la blusa de rayas y el pelo suelto intentando parecer normal. La imaginaba ahí de pie desnuda, era un delicioso espectáculo de pezones cafés, piernas torneadas y un pubis semipoblado. La punzada en mis pantalones no quiere seguir esperando, inflama y palpita recordándome el deseo añejado por los años. Alcanza el celular de su bolsa, revisa la hora para descubrir que apenas han pasado dos minutos. Podría terminar con esto con solo cruzar la calle, pero entonces eso significaría dejar de soñar despierto.

Su sostén azul con rayas blancas se mece colgado del gancho, más allá su tez morena escurre agua entre sus curvas y cada uno de sus pliegues. He tomado el tiempo suficiente para admirarla y sacarme la ropa, camino seguro hacia la regadera con una gloriosa y encerada erección que le apunta en todo momento. La punta presionando sus nalgas delata mi presencia e intenciones, no voltea solo lo sujeta con su mano y lo masajea un poco. Su mano es más cálida que el agua. Agradezco el gesto posando mis labios sobre su cuello y mis manos sobre tu cintura. Pienso seriamente en poseerla ahí mismo de pie contra la pared, pero sería demasiado fácil. Su futuro inmediato está sellado por mi lengua, gemidos y más orgasmos de los que pueda contar.


Parpadeo un par de veces para volver a la realidad, siento en la bolsa del pantalón el paquete de preservativos texturizados vibrar. El mensaje que rompe la ensoñación anuncia una mala noticia: "lo dejamos para la otra"



       

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