Lujuria eres tú


  #Vida #Recuentos 

 De cuando el hartazgo te invade y no importa que estés a la mitad de la noche en el lugar más remoto, desconocido o apartado, cuando tienes que moverte no hay nada que puedas hacer al respecto. En lugares desconocidos me entran manías raras como esa de usar chanclas donde suelo andar descalzo incluso en los lugares donde no debo.  Me da por ser sano, fumar menos, salir a correr, cuidar mi alimentación al grado de ser vegetariano. Pero las noches son implacables, los fantasmas me visitan y con ellos el recuerdo, una cosa siempre lleva a la otra. De algún lugar salen las botellas, dejé de preguntarme de donde hace tiempo, un trago se convierte en media botella y eso bastaba para perder la cabeza, eso era antes, aquellos momentos son un recuerdo no tan borroso, pero más anhelante que el tacto cálido de su mano. 

 
Me sigue picando la hormiga del ayer, el licor se acaba en dos largos tragos que apenas y alcanzan a abotargar la mente, salgo tembloroso de mi cueva a cazar fantasmas, la sonrisa conocida, el ombligo perfecto, las piernas esbeltas y bien torneadas o solo un instante de sinceridad de esos que se generan tras unos orgasmos intensos. 

 La noche apenas esta que inicia y la lujuria de tu tacto me llama.


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