Necesidades Musicales

 

#Música #OjosClaros #LabiosRosas 

 Siempre dijo que revolucionaria la música en español. Nunca le creí hasta que comenzó a cantar y de la nada le ofrecieron un contrato para filmar un video. Tiempos aquellos…

 Le dije que la fama la iba a cambiar, ella juró que nunca sería así, el tiempo se encargaría de darnos la razón. Guerra así la llamaba porque siempre le cagaba que le recordara su apellido. Mujeres pedantes que requieren un pequeño ajuste de actitud a punta de comentarios soeces prodigados por un feo que no sucumbe ante la belleza plástica, mujeres maduras, sí; atractivas, pero más vulnerables.

 Admiraba su increíble voz que erizaba mi piel, fue eso lo que me llamó la atención, poderosa y con la maldita capacidad de tocar una parte profunda y desconocida. Su figura estilizada y tez blanca también tuvieron mucho que ver, llamar su atención no fue cosa difícil, bastó pasar por alto el halago que todos hacían, ser frío, altivo y un poco grosero hicieron el resto… Aunque a veces creo que fue ella la que buscaba las discusiones; acaloradas y tan largas que los amigos en común preferían retirarse a seguir escuchando la misma pelea de quien era mejor Gustavo Cerati o Enrique Bunbury. Acordamos no estar de acuerdo. Sin necesidad de decirlo cada 15 días en sábado nos encontrábamos “casualmente” misma hora e igual lugar.

 Lo que seguramente profetizaron aquellos que nos escuchaban pelear, finalmente sucedió al amparo de una camioneta vacía que por azares del destino nunca guardé, trabajo ya saben. Cómplice muda de un “resbalón” después de eso las discusiones cobraron otro matiz, más agresivo de lo normal.

  Una mañana al salir el sol y ver su delgada figura a contra luz moverse de aquí para allá, su nombre escapo de mi voz “Ely” volteó a verme para sonreír, me tenía hechizado.  Hablamos de las bandas que nos gustaban de esa extraña “necesidad musical” de escuchar ciertos ritmos o canciones para hacer un reset emocional.

  Eventualmente su carrera profesional despegó, poco a poco comenzamos a faltar a nuestras discusiones, la distancia nos invadió, regresamos a ser esos dos extraños que en algún instante cruzaron opiniones y un poco de fluidos.

  El otro día la vi en una pantalla de plasma con la nariz operada y fingiendo estar bien.  Desde el fondo de mi corazón desee que así fuera.






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