Juicio.





  La noche es lo mas propicio para las reuniones, en realidad no importa pero a mis demonios siempre les ha agradado la idea de la oscuridad, una noche sin luna y muy nublada. No se si hace frió o solo son mis nervios por lo que me espera; un juicio.
 Lo más fuertes y viejos aquellos demonios se sienten traicionados. Tantos años con ellos y los abandone a su puta suerte. Tanto en ellos como en mi hay una mirada de locura y desesperación. Serán ellos o yo los que caigan esta noche.

 
De mala gana ocupo mi lugar en el banquillo de los acusados, pensé en pedirle al amor que me defendiera pero creo que tuvo un accidente llamado olvido. Trágico.

Inicia el juicio, la ira toma la delantera, lanza una mesa por los aires y hace un despliegue de fuerza-cólera ciega. Lo vencí una vez y no fue con el poder de algo lindo y rosa, fue con mas fuerza, siendo mas brutal. Seguro lo recordó, ahora solo da pasos pequeños pero firmes, un tanto más deteterminantes. Pasa de largo, sale por la puerta y en un tris regresa con una preciosa hacha, hum… quieres mi cabeza? Ven por ella. Exhala ruidosamente, acepta el reto pero no se mueve. Ahora lo entiendo todo, el no será  de los acusadores solo un vil verdugo.

Entonces quien dará inicio?

 Ahí estoy… De todos mis demonios aparece el que mas me agrada, camina desenvuelto y seguro con la piel como nuestro mejor traje de gala. Lo sabemos la ropa nunca nos ha hecho justicia, tenemos  panza pero nada grande que achique el resto de nuestro cuerpo, evito bajar la vista, resisto lo mas que puedo para no vernos el orgulloso pene que tenemos.

 Este demonio es hijo de mi amor propio y del amor que creí sentir por alguien mas… Todo un bastardo cruel y seductor.
 Pero también es él al que mas complací en su momento. A el lo llame “Carne” por aquella frase que soltaron los chicos montesco “Soy un buen pedazo de carne” ¿Qué podrías reclamarme tu?

Comienza con su recriminación… es un demonio bajo y pasional pero también siente y muere de tristezas, vacíos y soledades. Anhela coger salvajemente, el onanismo  no le basta, quiere piel!
 Lo exige como si fuera un tributo que deba pagarle. Se enoja y excita y me vale madres, lo miro detenidamente  y le pronuncio un enérgico “NO”.

  Al final de cuentas nada mas que un animal. Para nada queda satisfecho y quizás mas adelante le rinda tributo pero no será hoy ni mañana. Pueden darse una de mis pensamientos  pero lo que tengo en el corazón es algo a lo que nunca les di acceso, ahora ni yo se lo que hay.

Víctor entre en escena tan formidable e impecable como siempre, a el lo nombre de esta manera  por Frankestein, representa a mis vicios, amiguísimo de carne comparten historias y un poco de procedencia. Se limita a servirse un trago de whisky y encender un cigarrillo de todos los demonios es el más seguro. Solo me recuerda que puedo dejarlo muchas veces pero que siempre estará ahí esperándome.

Ira se mueve de un extremo a otro del salón, le sigo un poco con la mirada para hacerlo enojar mas, que use esa cosa conmigo y que termine esta charada de una vez. Carajo.
 Pero no lo hace alguien lo mantiene a raya.

 Entra el Sr. Frió, con ninguna expresión en su rostro, cada paso estudiado y planeado sabrá dios hace cuanto tiempo, movimientos perfectos, la barba bien arreglada así como las gafas pulcras sin ninguna imperfección, de el aprendí tanto pero la lección mas importante aun esta por venir…

Rompe el murmullo del salón.

-¿Por qué pediste este juicio con todos nosotros?

 Lo sabe, de todos es el único que lo sabe.

-Hagan lo que tengan que hacer.
 


Respondo y él solo guarda el tiempo y la forma correctos para esperar que mis palabras sean archivadas en el olvido.
 Frankie aprovecha para acercarme un vas con hielos y una bebida que al parecer es whisky añejado de 50 años, huele delicioso… Poco importa que acompañe su invitación con unos puros y cerillos de madera. Que mas da?

 -Quieres hacer las pases con nosotros, es lo mas lógico por eso nos pides a todos aquí, sabes que algunos se sienten traicionados.

-Si.

-No lo obtendrás, puedes dejar que algunos demonios te posean pero ten por seguro que será solo un breve instante… Ese es Ira, adueñándose de tu rostro y queriendo mover tus emociones. No te preocupes se pasara en un segundo, luego viene el vació… ese que sientes desde la boca del estomago hasta la garganta. Este durara un poco mas pero al final de cuentas también cederá.

 Cada una de mis emociones narradas al pie de la letra.
Desarmado estoy pidiendo tregua a mi lado oscuro. Ellos también me abandonan, cambie para bien y para mal.

-Eres culpable de traición. Tú mejor que nadie lo sabe. Nos dejaste ante la primera oportunidad de algo mejor y no te culpo, nos hacia falta ser mas felices de lo que tu limitada visión te permitía, a mi de todos me diste unas merecidas vacaciones, años al frente de todo esto cansa.

-Pero…

-No hay peros, ni ahora ni nunca, tendrás demonios nuevos, por ahí veo formarse uno que parece recordar cada detalle, cada parte a la que te niegas a desprenderte… Lo permitirás? Píenselo muy bien, entiendo tu lío, yo soy tu y tu eres yo, tu parte B si gustas. Ahora largate de este oscuro lugar y nunca regreses por que si lo haces, seremos nosotros los que invadamos lo que eres.

 Desaparecen, la noche sigue siendo noche pero con un maldito vació que ni los recuerdos saben llenar.

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