Sin memoria.








 Me han dicho los doctores que solo era cuestión de tiempo antes de que colapsara; ya he charlado con varios y practicado una o dos sesiones de meditación y siempre me dicen lo mismo “Cuestión de tiempo” Reventé, si tan solo no hubiera reprimido todo lo que sentía, otra historia tendría.
 Las voces ya casi se van o al menos son tolerables, este medicamento es genial hace que todo parezca bueno; no importa que tan molestos se vean siempre parece que no importa  y  encima siempre sonrío, me “nace” hacerlo. Me aseguraré de que me manden a casa con varias de estas pastillas, seguro a más de uno haría feliz. 

Tengo vagos recuerdos de lo que paso, sé mi nombre por qué me lo dice una enfermera todas las mañanas al salir de mi cuarto. El tiempo no es algo que me preocupe, tampoco sé la hora, amanece, despierto. Cuando el sol esta en lo mas alto salimos al patio por un rato, estiro las piernas o eso intento hasta que la rodilla izquierda me molesta y no me deja avanzar mucho, quisiera saber de que es esa extraña cicatriz que llevo con una “S”  y que cubre casi toda la rodilla, seguro hay una historia interesante detrás de ella. Finalmente el entusiasmo se me disipa con un poco de dolor, opto por tomar asiento en una linda banca a la que le pega el sol de manera hermosa, divina diría yo. Este momento podría ser mejor si tuviera algo mejor que leer que esos cuentos de niños que conocí en la infancia. No creo que Hansel haya encontrado otro camino y si es así no tengo ganas de averiguarlo. Tengo pequeños flashes de un algo pasado. Recuerdo letras y montones de libros pero más que eso, recuerdo el olor que estos despiden, lo extraño.


 No me dejan pasar mucho tiempo a solas, salvo cuando duermo. Hora de los medicamentos, comer, tomar una ducha ver un poco de cine para niños que al parecer es favorito de los que aquí residimos ya que siempre lo ponen y de nuevo a dormir.

 Días monótonos y tranquilos.

                              

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 Hoy recibí visitas de mis papas, el Dr. les dijo que no me hicieran enojar, lo escuche  decírselos pero no comprendí los motivos que tuvo para decirlo. Mi mamá tiene un olor que me resulta familiar pero no logro identificar ese olor, espero un momento en el que se queda sin palabras y le pregunto que es; cigarro y se muestras un tanto apenada, me gusta ese aroma ya no se como romper este momento así que le doy un pequeño abrazo mientras sonrío eso funciona con todos.  Me apetece probar un cigarro, intento hacer memoria de si alguna vez fume, no lo recuerdo.



Por la tarde al acercarme a la ventanilla donde nos dan nuestro medicamento escuche a 2 enfermeras felicitar a otra, le decían "felicidades" tenían un pastel con unas velitas, el pastel se veía muy rico, cuando descubrieron que estaba ahí se dieron la vuelta y se fueron, creo que no querían compartir su pastel.
Un día muy agitado las dudas me rondan por la mente y me hacen estar inquieto por la noche.



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 Aquel día inicio como todos los de más, la misma variante de desayuno que corresponde a  al día de hoy, comienza a fastidiarme el menú, tengo ganas de una hamburguesa porque vimos una película en la que llovían hamburguesas y se veían deliciosas, ojalá pudiéramos comer algunas. Desde la ventana la vi llegar de un tiempo me ha dado por pararme frente a la ventana y observar a las personas ir y venir, es lo mas divertido que puedes hacer.
La bajaron de un coche, una chica alta y pálida, también es delgada, lleva unas vendas al rededor de las muñecas, sin pensarlo toco las mías que aun siguen en su lugar, debajo se lo que hay. Intento recordar lo que paso ese día  pero eso me trae dolores de cabeza y el Dr. me recomienda no hacerlo, que lo hablaré con el cuando sea su tiempo.
Tiempo... No le encuentro sentido a eso del “tiempo” ¿De que nos sirve saber que son las tres o cuatro de la tarde? Comemos cuando ellos nos lo ordenan y dormimos cuando nos da sueño o eso nos dicen antes de empujarnos a nuestras habitaciones que comienzan a parecer mas a calabozos.

Encontré en el piso del patio un pedazo de cigarrillo, esto me alegra mucho, podré probar lo que es fumar. De inmediato lo pego a mis labios y succiono como un acto reflejo, no pasa nada, Hum… debo encenderlo pero no tengo fósforos y a nadie se le permite tenerlos.
 Los días comienzan a ser hartantes.

         

     
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 Saliendo del baño me encuentro con uno de los Drs. me interroga por que no he pasado a hablar con él en muchos días, lo miro desconcertado ¿
Muchos días? Yo sé que hablo con el cuando me hace falta, me disculpo y le digo que no tengo ganas de hablar por el momento poco antes de dar un par de pasos para alejarme le comente que llevo un diario como me lo sugirieron y que casi todos los días escribo un poco; grita mi nombre mientras me alejo por el corredor.

Después de esa charla paso más tiempo mirando frente a la ventana, así paso desde que despierto hasta que me da sueño. No puedo estar siempre en la misma ventana, si me ven mucho tiempo en el mismo lugar me piden que me valla o me ponen a hacer cosas como ver TV o pintar; le dicen pintar pero solo hay que poner color dentro de unos imágenes y no puedes usar mucho el negro o el rojo, se alteran.

Una noche de tantas no tengo sueño, estoy recostado pero no puedo dormir, me han dejado claro que si esto pasa lo informe de inmediato. Sé que es por mi bien pero esta noche no tengo miedo de estar despierto, las sombras permanecen quietas en su lugar.  Hay mucho viento y se cuela por las ventanas, tengo frió, decido levantarme a mirar por la ventana ya que mi noche pinta aburrida.
No hay nada interesante, nadie pasa, nadie nota que lo observo; observar de noche no es divertido, el mismo paisaje pero sin personas y otros colores.

-¡Hey! ¿Que haces ahí?
Alguien me grita, no veo a la persona pero suena la voz de un hombre una voz grave y profunda.

-¡Quítate de la ventana!
Ordena con mayor fuerza, no sé que hacer, me pongo nervioso, dudo unos segundos; ¿Corro? ¿Me quedo quieto?
-¡Que te quites de ahí carajo!

  Escucho el eco de sus amenazas y pisadas se acercan con mas rapidez que antes, giro de frente a la voz, ahora lo veo con mas claridad es un enfermero enorme, tiene una mirada molesta, como si quisiera hacerme daño… se lanza sobre mi. Algo cruje y se desploma frente a mí, una puerta se abre delante de donde estamos, temo que sea otro enfermero que me quiera hacer daño.
No es así.

 Es la chica con las vendas en las muñecas, solo me mira y regresa a su habitación, deja la puerta abierta, creo que hicimos demasiado ruido y todos nos escucharon, muchas luces comienzan a encenderse, entro en pánico, si tan solo me hubiera quedado en mi cama intentando dormir no tendría este problema. La puerta sigue abierta, ¿Por qué no la cerro tras de mi?

Un pinchazo en la pierna y después todo se vuelve en negro…


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