A falta de finales creamos nuestras historias.




-No es el fin.

 Siempre dicen eso, lo odio.
Me revuelve las entrañas cada que me lo dicen, es como una mentada de madre con una sonrisa, dan nauseas, luego comienzan a decir que seguiremos siendo amigos. ¿No pueden ser solo sinceras? “Adiós” y cada quien retomara su camino, seremos los extraños que fuimos no hace mucho.

-Lo sé.

Trato de sonreírle pero el orgullo no me responde muy bien que digamos; la misma historia diferente protagonista, ya me puedo ver saliendo de aquí, darle un abrazo fuerte de “muérete”  y comprando cualquier bebida, entre mas barata mejor, alcanza para mas y harán falta litros y litros de alcohol, los meses que siguen irán intercalados musicalmente con Joaquín Sabina y Bersuit Vergarabat, pasare del 19 días y 500 años al “yo tomo para no enamorarme”…

 Pero así es la vida, una putada que tarde que temprano te alcanza y si no te alcanza avísame, que podría presentarle a mis ex.  


  Pienso todo eso durante la hora y 5 minutos que llevo esperando, tomo la determinación de salir a fumar un cigarrillo este me marea y me da nauseas en este momento todo me sabe mal. Espero lo peor pero quiero lo mejor.

 ¡Mujeres!

  A falta de finales creamos nuestras historias…

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