Dulce tortura.




 
Hace 8 días el corazón me golpeaba el pecho desde dentro, el viento me hizo compañía revolviendo mis cabellos mientras aquellos minutos pasaron uno tras otro, insufribles como si de una eternidad se tratase.
 
 
Por fin apareces, princesa de mis insomnios y musa de mis letras, perfecta tras cada paso recorrido en lugares lejanos y rumbos desconocidos; sabidos solo por ti.
 
 
Amor compacto y andar esbelto, sonrisa cálida de grandes sentimientos.  

Hace 8 días tenia la misma certeza que el día de hoy; Te quiero irremediablemente.

  Menos días han pasado desde la última vez que rozaste mis labios contra los vuestros, besos nacidos del corazón y bañados con la experiencia del tiempo que no estuvimos cerca.
 
Ahora el tiempo juega de nuestro lado aunque no lo parezca; aunque cada paso sea un lento martirio que precede al futuro venidero y tan anhelado.

 
El futuro dejó de ser incierto.

 
Dulce tortura.

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