Pesadilla.



   Son las 4 y algo de la mañana apenas dormí un par de horas y ya dudo como continuar esto…
Tuve una pesadilla; una que se repite con cierta frecuencia, dicen que ver morir a alguien cambia a las personas, es verdad.
 
 Sentí una opresión en el pecho, seguido de una fuerte angustia y ganas de gritar, como en aquel día hoy tampoco puedo hacer nada, es algo con lo que se aprende a vivir o al menos eso quiero creer.
 
 Morelia 2009
Av. Periodistas al cruce con las vías.


  Ya tenía algunas semanas viviendo en esa ciudad, estaba harto del trabajo cada vez más demandante y de las personas aun más imbéciles, así que aquella tarde renuncié por 3ra vez en el la semana; nadie puede soportar trabajar de 8 de la mañana a 4 de la mañana, durmiendo muy poco y comiendo menos, soy bueno en lo que hago pero sigo sin hacer milagros.
 Camine algunas calles para despejar mi mente, resuelto a tomar un taxi directo al aeropuerto y volar a alguna playa para desaparecer, por alguna razón no lo hice, en cambio termine sentado fuera de un Oxxo bebiendo cerveza mientras veía a la gente pasar, envidiándolos por sus aparentes vidas sencillas y poco complicadas.

 Es bastante complicado vivir en una ciudad donde nadie te conoce llega un momento en el que la nostalgia te pasa la factura y pone a prueba tu madurez, a mi se me junto el stress con la nostalgia, que putada.

 Iba en mi tercera lata de cerveza cuando me vieron feo los encargados del lugar, de mala gana abandone mi “fortaleza de la soledad” llegue justo a tiempo a mirar algo que me cambio la vida.
 Aquel cruce vehicular era peligroso y sin un semáforo funcionando era peor, la gente dentro de sus ataúdes de metal olvidan ser amables ¿como pueden tener prisa en una ciudad donde no hay nada?  El primer claxon se hizo notar muy alto, levanto la mirada a tiempo para ver a una niña cruzando la calle de una manera imprudente, el primer bastardo no baja la velocidad se limita a maldecir a viva voz a la niña. Esta en un tremendo peligro y ningún idiota se detiene ni siquiera un poco, al observarla bien me sorprendo, es una niña en situación de calle, sus cabello enmarañado, su cara sucia y sus prendas viejas así me lo dicen pero eso sigue sin bajar el nivel del pánico que me hace sentir, impulsivamente suelto las 3 cervezas que quedan del six de que compre doy ese paso hacia adelante sin mirar si quiera a mi alrededor, otro claxon suena y a duras penas reacciono lo suficiente como para esquivar el auto que me pasa a escasos centímetros de la cadera, mis piernas se tensan, los músculos se me agarrotan, la adrenalina se dispara en mi cuerpo pero tarde demasiado, ahora ya no suena un claxon solo un golpe seco, la niña antes parada en media avenida ahora es una amasijo de carne ensangrentada esparcida a lo largo de 3 carriles. El conductor ni siquiera se detiene a ver, el hijo de puta acelera golpeando un par de coches en su huida, desaparece doblando la calle, Permanezco parado como un pendejo, si tan solo hubiera reaccionado antes, si el puto semáforo de mierda hubiera funcionado, si las personas reaccionaran distintas…
 Puta vida de mierda.
 Molesto paro el tráfico con mi cuerpo, antes de notarlo tengo los ojos mojados y los puños cerrados con los nudillos blancos, de algún lado aparece una mujer gritando como loca, es uno de esos gritos que jamás olvidare. Abraza lo que queda de la niña regada en el piso, intenta unirla, darle la vida que le arrebataron con lágrimas vacías. Los transeúntes pronto se reúnen observan la escena con morbo, los autos dejan de sonar sus claxons pero continúan avanzando esparciendo la sangre sobre el asfalto.

 Lo siento esta vez no te pude salvar.

 Minutos después aparece la policía ineficiente y sádica, retiran a todos los curiosos del lugar, comenzando conmigo, no toman mi declaración, no les importa que haya visto al conductor o que memorice la matricula, de mala gana cubren el cuerpo con una chamarra y cierran completamente el tráfico.

 Hay noches en las que este recuerdo me persigue, me asalta en pesadillas y me hace revivir la escena una y otra vez. No soy tan duro como para que no me importe.

¡Puto mundo de mierda!
¡Pinche gente pendeja!




¿Que hubieran echo mis amigos si los despertara para contarles esto? Suerte para ellos no había nadie conectado.

 Ya casi amanece, ahora me pregunto que tan malo es que haya escrito esto…


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