I Just Don't Know What To Do With Myself



  Fue en aquel primer y fatídico año de cuando el vacío entre mis costillas hacia un acto de presencia terrible; mis amigos por la situación se apartaron ¿que sabían ellos de lidiar con separaciones? Tampoco los hubiera culpado por no querer hacerlo pero la soledad y la desesperación son implacables y absolutas.

  En menos de un mes llego mi cumple años, ese año nadie lo recordó y si alguien lo hizo nadie lo menciono. Camine por lugares que conocí y que alguna vez significaron algo para mi y cada lugar era un golpe al corazón, allí estuvimos sentados toda una noche tratando de solucionar tu mundo, aquel árbol de donde bajamos un gato.
 Un anuncio morado de luz neón a un costado de una pared roja llamo mi atención decía “Scalla” prometía anonimato y amor disfrazado si podías pagarlo, suerte la mía de cumplir años en quincena. Me revisaron 2 veces en la entrada, un tipo solo a la entrada de un table dance, bueno no es muy común.
 El mesero que me recibió en la puerta parecía leer mis pensamientos, me ubico en un extremo oscuro lejos de ojos curiosos donde no pudiera arruinar la diversión de los de más con mi ánimo. Tenía días bebiendo cerveza, alcance el punto en el que dejo de hacerme efecto. Nicolas Cage hizo que se viera fácil eso de morir bebiendo y hasta divertido, no lo es.
  El show comenzó cada mujer superaba a la anterior en belleza y simpatía o solo estaba muy pinche triste y cualquier cosa me resultaba fantástica e innovadora. El Jack Daniel´s que estoy seguro que no pedí llego a mi mesa, el mesero quiso prepararme la bebida pero al poner hielos de mas me desagrado la idea, de mala gana apure el contenido del vaso y antes de que lo notara me serví yo mismo.

  Hasta el amor es un asiduo visitante de lugares así, lo encuentras en las melosas canciones que usan para bailar… Supuse que este seria un buen refugio, me equivoque.
 Las ficheras tardan un poco en acercarse como celestinas furtivas, ofreciendo privados y servicios especiales pero solo me hacen sentir tristeza al verlas demacradas y ojerosas, estúpido mundo que solo tiene cabida para la gente con dinero para ellos es la felicidad, nosotros trabajamos de noche.
 Adormecido por el alcohol avanzo con paso lento al servicio, apesta a orines, vicio  y  sexo. Regreso a mi mesa para encontrar un mesero con la cuenta en la mano y la botella en la otra, esto me molesta, escupo furioso un “Aun no me voy” de mala gana vuelvo a tomar asiento.

 Comienza a sonar una canción en ingles que dice algo así como “Yo ya no sé que hacer conmigo, las películas solo me hacen sentir triste” Enciendo un cigarrillo y me comienzo a consumirme con el. Entre ideas disparatadas pienso “Feliz cumple añosa mi” dejo de ser dueño de mis acciones y llamo a la fichera, pido un boleto para la ultima canción, me guiñe un ojo y me lo extiende, su complicidad me es asquerosa ¡No necesito la simpatía de nadie!
En un tris ocupo un pequeño espacio donde solo cabe una silla, acto seguido aparece una chica guapa que me dice las reglas, quisiera recordar que dijo, no puedo.
  Comienza la canción y tiene movimientos bastante sexis, percibo su aliento y su olor es agradable, su tacto tibio de alguna manera me alivia y reconforta, restriega su trasero sobre mi masculinidad pero esta no le responde. Se retira el sostén morado y yo sigo sin inmutarme.
 Termina la canción, se pone el sostén de nuevo y antes de salir se vuelve a mi y me dice “Te robaron tu estrella pero no dejes que ese sea tu fin”
 Recuerdo haber regresado a la mesa y beber directo de la botella.
Desperté con el sonido de un claxon recostado en la banqueta con esas últimas palabras rebotando en mi mente.



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