Elocuencia Etílica.

  Con elocuencia etílica, hipo, y nauseas declaro:

  La diferencia entre un Gran hombre y un tonto es la humildad. El tonto cree que está por encima de todo y de todos, su arrogancia no tiene límites, no acepta nada en sí mismo y no progresa.

  El gran hombre es doblegado  por algo, sea un mentor, colega, un ser amado… Dios.
El gran hombre es doblegado por cosas que nunca conseguirá y por lo tanto alcanza la grandeza en persecución de lo inalcanzable.

  Las personas me miran incrédulas, intentando comprender lo que les dije, algunas cejas se levantan, dejo caer mi cigarrillo en un vaso, tomo mi chaqueta roja y camino hacia la puerta; desaparezco doblando la esquina.

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