Batalla (Jess- Bucles Rojos 2 parte)




“Hicimos lo mejor que pudimos y te ame cuanto pude”

--En una tarde de escuela--
  El destino nos jugó una mala pasada y así como nos alejo nos hizo encontrarnos cruelmente a las puertas de un cine, tú ibas con él, parecía buena persona, pero no era yo, debo admitirlo teníamos un enorme parecido, pero yo envidiaba que él pudiera estar contigo.
 Tampoco iba solo… ella de tez blanca y ojos verdes, la adoraba con lujuria, digo locura(es que se parecen tanto las palabras) y confieso que llegue a olvidar tu rostro entre sus brazos, aunque si he de ser fiel a la verdad, pronuncie más de una vez tu nombre mientras estaba con ella...
 Pero tu rostro al mirarla… Supongo que hice (puse) la misma cara al ver a tu acompañante.

 Ella no eres tú.

 Disimulamos las emociones lo mejor que podemos, de aquel abrazo impulsivo que nos dimos al encontrarnos solo quedan miradas vagas. Caemos en formalismos sociales, tengo en la punta de lengua las palabras incorrectas listas para jugar al romance, para saborear tu piel de durazno… Sabes diferenciar entre el “amor” y la “disposición”??

 Pero no te digo que escapemos, ni te beso con frenesí, son tus ojos dentro de mí, esperando que lo haga, que lo diga, en lugar de eso, te presento a mi acompañante, dije que era mi novia?? No dije su nombre, me parecía un insulto en vuestra presencia, te limitas a un cabeceo y a un “hola” susurrado… Ni siquiera recuerdas con quien vas, no me presentas a tu novio, amante, pretendiente, esposo…

 El silencio se prolonga, seguramente a los demás les resulta insoportable, para nosotros es música, son diálogos eternos, somos “nosotros” compartiendo.

 Rompes el silencio, “Ya nos vamos” y te conozco lo suficiente para reconocer el dolor en tus palabras, “Si, cuídate” me limito a decirte, extiendo mi mano para estrechar la tuya, el final del cuento de hadas, de regreso a la realidad.

 El papel entre nuestras manos me roza, me alerta, nuestras miradas se encuentran y se extinguen, das la vuelta y lo tomas de la mano. Doy la vuelta y beso con fuerza a mi novia, entramos al cine y ni me pregunto, ni le dije nada al respecto, creo que esa noche le hice el amor como nunca antes (a ella o a ti??)
  
--Días después.--

  Entre el desorden de mi habitación, libros y algo de ropa, aparecen mis jeans, de una bolsa asoma un trozo de papel, casi me vuelvo loco al recordar que jamás lo revise , decía “Jess” tenía un número telefónico y una dirección de e-mail, reprimí las ganas de llamarte en ese momento y me limite a guardar bien la nota.

  Pasaron 2 semanas desde que te vi, hasta que un buen día resolví mandarte un mensaje, al que de inmediato respondiste. Pasaron noches enteras en las que no dormimos por estar hablando al telefono de todo y de nada.

 El tiempo paso, los días se hicieron semanas, las noches aquellas se volvieron lejanos recuerdos, pasaban días entre mensajes, hasta que una noche justo después de conjurar amor al calor del frenesí y aun con sudor en la frente, el móvil se quejo, parecía saber que no era del todo sincero. Desee que fuera Jess, tenía bastante que no sabía de ella.

 A la primera oportunidad corrí al servicio a leer el mensaje; “No puedo más con esto,  por favor ya no me escribas” Como un golpe a la quijada, vi estrellitas por un momento, me sentí desfallecer, recargue la cabeza en el espejo, desahogue todo lo que sentía en un solo puñetazo contra la pared, estrelle el azulejo de la pared y me abrí los nudillos.

 Después de lavarme la cara y la mano regrese a la habitación, mi novia no escucho nada, el sopor le había vencido y ahora se encontraba en los brazos de Morfeo.
 Abrí una ventana y encendí un cigarrillo, deje que el viento me llevara lejos junto con el humo, termine de fumar y regrese a la cama, dormí sin soñar, sin descansar.


--Un infierno congelado después--
     (En tiempo humano 2 años aprox.)

  Había dado vuelcos tremendos mi vida, esa novia se convirtió en la mujer de mi vida, revolvimos nuestros Cd´s, compartimos cama, ducha, mesa, vida, siete días de la semana… Esa es otra historia*

 Comencé a usar más el e-mail y recordé que tenía cierta dirección que jamás agregue a mis contactos, algunos días después localice aquella nota, en una caja junto a mis libros de arte. Jamás la encontré en línea, eventualmente le mandaba cadenas estúpidas, que nunca respondió.

  Una noche mientras naufragaba a la deriva por la red, entre saludos y toneladas de invitaciones, recibí un mail de quien menos espere. ”Hola, este es el numero de mi casa, y el de mi cel. Me marcas??”  Mujeres… Quien las entiende?!!  Seré divertido e incluso infantil, de ahí a ser un juguete, me quedo lejos.
  
  Esos 2 años pasados me dieron otra perspectiva, mayor seguridad y me dejaron una lengua afilada y ponzoñosa, ni siquiera respondí, mitad miedo, mitad orgullo. Me limite al silencio a la indiferencia.

 Termino marcando a mi cel.”Estas molesto conmigo?? Quiero verte” su tono de voz quebrado me advierte de no jugar con mi suerte “Puedes venir?” Me da santo y seña de su nuevo hogar, un pueblo entre las fronteras del estado, tan pronto llegue a casa, escribí una nota justificando mi ausencia por varias horas, junto a la nota puse mi cel. como si lo hubiera olvidado accidentalmente.
    
 Excitado subí a mi corcel blanco, lo encendí y puse música a un volumen alto para no escuchar a mi consciencia. Casi una hora después llegue al centro comercial donde acordamos vernos. Ya estaba ahí.

A pesar de la distancia y el tiempo, solo había un pensamiento en mí y tus ojos me decían que la idea era mutua.
Algo me hace avanzar hacia ti, rodear tu cintura con mis manos, ver mi reflejo en tus ojos, buscar un destello, una señal, no me equivoque, ahí está, rodeas mi cuello con tus manos, me acercas a tus labios.

  Abordamos el auto en el que viajo, cruza por mi mente la idea, que tu sonrisa confirma. No llegamos lejos, creo que avanzamos un par de calles hasta encontrar un sito más tranquilo, apago el motor, libero el cinturón, el silencio nos invade, sonreímos, sin pensarlo dos veces me aproximo a ella, la beso, me pierdo… cual soldados mis dedos avanzan ganando terreno, reconociendo todo, conquistando.
  El rubor de sus mejillas se intensifica, un gemido escapa por sus labios anunciando el inicio de una victoria, el escalofrió le sube por la espalda, es ahora!!

 La temperatura sube, los cristales se empañan, esos dos lugares que ocupábamos se convierten en uno solo, puedo sentir los latidos acelerados de su corazón golpear mis labios, mis manos descubren lo que tu ropa oculta, un cuerpo bello enfundado en negro, los botones de mi camisa vuelan como balas, tus manos recorren mi pecho, bajan hasta mi cintura…

 La ropa nos comienza a estorbar, deslizo mis manos sobre tu piel, sedosa, caliente, tu respiración se acelera, no puedo dejar de besarte, tu piel sabe a canela, por fin lo poco que quedaba de ropa se ha ido, te abandonas, nos dejamos llevar, siento más tu calor, el vaivén de nuestros cuerpos solo es superado por la respiración acelerada, el tiempo se vuelve irrelevante, arañas mi espalda…

No hay placer comparado/
No hay dolor ni pasado/
Todo encuentra un camino largo/
Sumamente agitado/
Volver atrás es supersónico… (Supersónico – La lupita)

 Contemplo al ángel que me llevo al cielo, se abraza a mi pecho murmura una canción  que apenas escucho…
Eres mi consuelo y mi máximo terror/
Eres mi esqueleto, eres mi paz, mi comunión/
Escucha/
No me faltes nunca, vida/
Quiero respirar contigo/
Si no estás tú, no tengo luz/
Estoy a oscuras, a oscuras…( A oscuras – La Lupita)

 Sin usar palabras nos hemos hecho una promesa, ahora el tiempo no bastara.

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